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Garcia Frank Motos
Madrugando un domingo en Bs As DGR 20206
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Madrugando un domingo en Bs As DGR 20206

Garcia Frank Motos
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DRG 2026

Me dispongo a levantarme temprano y a equiparme con varias capas de abrigo, en lo que parecía un domingo frío y nublado. Eran aproximadamente las 7 de la mañana y las ganas de quedarme durmiendo eran gigantescas. Pero había una misión pendiente: una caravana de más de 6000 motos de la cual iba a ser parte.

Así que no le doy lugar a la duda y termino de cambiarme. Y no de cualquier forma; esta reunión de motociclistas tiene un propósito y un estilo muy claros. El propósito es concientizar y ayudar a todos los hombres con cáncer de próstata; el estilo es el de un gentleman, de señor de valores y principios. No es solo un look de vestimenta, también se trata de imprimir y transmitir un sentido de caballerosidad y comportamiento. Aunque el evento es una fiesta, el trasfondo es serio, y por eso la ayuda es tan importante.

Para la travesía, la elegida es mi BMW K 75 año 1995, de 3 cilindros, 750 cc y un andar impresionante. Una moto naked con una postura súper cómoda y un movimiento en ciudad que lo único que genera es placer y satisfacción.

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Ya lista para salir a la calle, encaro desde mi casa por Avenida Triunvirato, continúo por Corrientes y doblo en Avenida Pueyrredón. Todo un lujo: domingo 8 am, no había nadie. La onda verde me dejó disfrutar de una aceleración pareja y del sonido del escape, que imita el zumbido agudo pero poderoso de una avispa.

El primer punto de encuentro fue CONSULADO, en San Cristóbal; un hub de emprendedores que funciona como fábrica de ropa, café, restaurante, galería de arte y punto de reunión de muchos motociclistas.

Medialunas mediante, decidimos partir rumbo al Planetario, el epicentro donde todos los moteros de Buenos Aires nos íbamos a juntar. Una vez que llegué, fue sorprendente el volumen de personas y de vehículos; me animo a decir que había más de 6000 motos de todo tipo: minimotos, clásicas, scooters, ciclomotores, modernas... y el sol, que finalmente se hizo presente para coronar la mañana. Caminé por todos lados viendo cada detalle y cada máquina, admirando la belleza de algunas piezas únicas.

Después de las palabras del organizador, generando conciencia tanto sobre el encuentro como en el propósito del mismo, empezó la gran rodada pasando por los Bosques de Palermo y la cancha de River. Es un espectáculo visual increíble, aunque también el punto donde las motos más antiguas empiezan a pedir un descanso. Es tanta la concentración de vehículos que en un momento los motores empiezan a recalentar por la marcha lenta, y muchos deciden parar al costado de la calle.

Terminado el circuito, volví a casa con una gran alegría y disfrutando del excelente comportamiento de la BMW K 75, que dio que hablar, gustó mucho y fue la única de su especie que vi en todo el evento.

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